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Las cuentas del otoño que llega al mostrador: se oficializaron los haberes de octubre para el sistema previsional y las asignaciones del interior

La actualización tarifada por la inflación de agosto fija nuevos montos para las jubilaciones y la seguridad social, un cálculo que impacta directo en el consumo y la economía de los pueblos del país.

Hay cosas en la vida del interior que se miden con la regularidad de las estaciones. Así como el productor sabe qué esperar cuando el trigo empieza a encañar o cuando la primera helada de mayo avisa que se viene el frío de verdad, en la mesa familiar de las provincias se mira cada mes la planilla oficial para ajustar los gastos de la casa. La publicación en el Boletín Oficial de la suba del 1,66% para jubilaciones y asignaciones a partir de octubre fija las reglas de juego con las que el vecino saldrá a hacer las compras al almacén del pueblo. Los nuevos valores de la ANSES buscan acompañar el ritmo del costo de vida con un ajuste atado a los números que dejó el último mes de agosto.

En la práctica, este ajuste coloca la jubilación mínima en la cifra de $435.748,51, mientras que el haber máximo queda establecido rozando los tres millones de pesos. Para el hombre o la mujer que dedicaron toda una vida de trabajo a la tierra, al taller o al mostrador, cada número requiere una matemática fina cuando se trata de encarar los costos fijos de la casa. En los pueblos del interior, donde la jubilación se liquida y se gasta en la misma cuadra, la capacidad de compra de los adultos mayores es el motor que sostiene la actividad de la carnicería, la farmacia y la ferretería.

El régimen contempla también los valores de las asignaciones que perciben las familias trabajadoras y quienes cuentan con el apoyo de la Asignación Universal por Hijo. El valor general se fijó en $156.588, pero cuando se mira el mapa patagónico y el extremo sur de la provincia de Buenos Aires, como en el partido de Patagones, el monto asciende a $203.565. Es una diferencia geográfica razonable, pensada para compensar lo que cuesta el flete, la leña y los insumos en las regiones donde las distancias son largas y el viento del sur no da tregua.

Así como en el fútbol no se puede cambiar el esquema táctico a mitad de un partido sin evaluar el desgaste de los jugadores, en la economía familiar los escalones de ingresos determinan la marcha del mes. Para el trabajador en relación de dependencia o el pequeño monotributista, la asignación por hijo variará entre los $78.304 y los $16.487 según la escala de ingresos del grupo. Las familias hacen malabares en la cocina administrando cada peso para que el haber alcance hasta el último día de la liquidación.

La economía real no se hace con discursos en la capital, sino con el movimiento cotidiano que se genera cuando la gente cobra y sale a la calle. Habrá que ver cómo se acomodan los precios de la canasta básica a medida que nos acercamos al fin de año y si las medidas alcanzan para dar cierta previsibilidad. En la tranquilidad del territorio, la gente sigue trabajando con el temple de siempre, sabiendo que la única certeza es levantarse temprano y seguir apostando al esfuerzo diario.

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