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Fútbol en el Eva Perón de Junín: cuando la jerarquía de la capital mide sus urgencias en el corazón productivo de la provincia

River visita a Sarmiento en un postergado decisivo. Entre el aire fresco de la pampa bonaerense y las vísperas de la temporada estival, el cruce en Junín enfrenta el empuje del interior contra la necesidad de sumar para ingresar a las copas internacionales.

Quienes peinamos canas y hemos recorrido a lo largo de las décadas las rutas que atraviesan la pampa bonaerense sabemos bien que el fútbol del interior guarda una mística especial. Por estos días de primavera, cuando los campos que rodean a la próspera ciudad de Junín exhiben el verdor de los cultivos en pleno desarrollo y en las localidades de la costa atlántica ya se preparan las instalaciones para la temporada estival, la pelota vuelve a rodar en el estadio Eva Perón. La visita de River Plate a Sarmiento no es un partido más en el calendario; representa una cita donde la necesidad de la capital mide sus fuerzas ante el temple del territorio provincial. El verde paisaje de Junín recibe a un grande de la capital obligado a no tropezar en el tramo decisivo del torneo.

Uno ha visto pasar a tantos planteles y dirigentes por las canchas de la provincia que entiende cómo se juegan estos encuentros postergados de la fecha 11. El equipo que conduce Leonardo Ponzio llega golpeado en sus números, ubicado en la novena posición de la Zona B con apenas 16 puntos y fuera de los puestos de clasificación a los playoffs. En la tabla anual, la cosecha de 45 unidades ubica a los de Núñez en zona de Copa Sudamericana, mirando de lejos los puestos de Libertadores que hoy custodia Argentinos Juniors. Como en una siembra que no rindió lo esperado, la cosecha de puntos exige una recuperación inmediata para no quedar con las manos vacías.

El viaje de la delegación millonaria a Junín evoca aquellas históricas excursiones de los equipos porteños a los estadios del interior bonaerense, donde el calor de la hinchada local y el viento de la pampa siempre se hicieron sentir. Para esta ocasión, la presencia de unos 4.500 simpatizantes visitantes le dará un colorido especial a las tribunas del Eva Perón. Sin embargo, en la cancha las jerarquías se igualan cuando el árbitro Pablo Dóvalo dé la orden de inicio bajo la atenta mirada de la tecnología. Las diferencias de presupuesto suelen achicarse en el césped cuando el rival de turno conoce bien su tierra.

Enfrente estará el Sarmiento de Facundo Sava, un equipo que viene haciendo las cosas con prolijidad y que llega entonado tras su reciente victoria por 3 a 1 frente a Aldosivi en Mar del Plata. Instalados en la cuarta colocación de su zona con 19 unidades, los juninenses saben que un resultado positivo ante su gente los consolida en la pelea grande del Clausura. Con futbolistas de experiencia como Juan Manuel Insaurralde en el fondo y la movilidad de Marabel y Rentería arriba, el verde presenta una estructura dispuesta a pelear cada pelota como si fuera la última del campeonato. El conjunto de Junín intenta hacer de su estadio una verdadera fortaleza en el corazón agrícola de la provincia.

Las posibles alineaciones muestran la riqueza de nombres que saltará al campo de juego, con figuras internacionales de la talla de Nicolás Otamendi, Marcos Acuña y Thiago Almada por el lado visitante, junto a juveniles que buscan abrirse paso. Por el lado local, la solidez de Thyago Ayala en el arco y el despliegue de Mauricio Martínez en el mediocampo prometen un duelo táctico apasionante. En el fútbol de antes y en el de ahora, los partidos se definen por pequeños detalles, tal como un partido de truco en la mesa de la pulpería donde el más astuto sabe cuándo cantar el envido. La mezcla de experiencia y juventud en el campo garantiza un espectáculo de alto nivel en el interior bonaerense.

Mientras el atardecer caiga sobre Junín y las luces del Eva Perón se enciendan a las 19 horas, los hinchas en los pueblos cercanos y en los paradores costeros seguirán las alternativas por la televisión con la pasión intacta. La pelota rodará en el césped bonaerense recordando que el fútbol argentino se nutre de la fuerza viva de sus provincias. Cuando el árbitro marque el final de los noventa minutos, sabremos si la jerarquía visitante logró imponerse o si el esfuerzo local dejó los puntos en casa. El territorio bonaerense vuelve a ser el escenario donde se definen los destinos del fútbol nacional.

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