Promesas sobre el asfalto gastado: la provincia desempolva los planos de la Ruta 88 tras otra tragedia en el sudeste
En la traza que une Mar del Plata con Necochea, el reclamo histórico de una autovía vuelve a ganar fuerza luego del dolor de una familia. El ministro Katopodis se comprometió a diseñar un proyecto técnico, aunque admitió que la plata no está y que el camino burocrático será largo.

Hay huellas que el tiempo no borra por más que le pasen por encima miles de camiones cerealeros, colectivos de línea y autos de turistas en pleno verano. La Ruta Provincial 88 es una de esas cicatrices clavadas en el sudeste bonaerense, uniendo el movimiento portuario de Necochea con la escala urbana de Mar del Plata. Quienes andamos hace décadas recorriendo la zona sabemos de memoria cada curva, cada empalme rural y el peligro constante de cruzar los camiones cargados que van hacia Puerto Quequén. Cualquier vecino de la región sabe muy bien que esa cinta de asfalto quedó chica hace años para semejante caudal vehicular.
El tema volvió a ponerse sobre la mesa de la peor manera, tras el siniestro vial en el que perdió la vida Ana Peralta Rondanina, una pibe de apenas 15 años. Su madre, Andrea, le entregó un petitorio con más de 25.000 firmas al ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, exigiendo la concreción de la ansiada doble vía. Como cuando un equipo golpeado sale a buscar la pelota parada para acomodar el partido, la política reaccionó abriendo una instancia de diálogo institucional. En la charla, la gestión provincial asumió el compromiso formal de elaborar los pliegos técnicos necesarios para que la obra deje de ser un deseo abstracto.
El ministro Katopodis aclaró con franqueza que la Provincia no cuenta hoy con la financiación asegurada para una obra de semejante envergadura presupuestaria. La estrategia oficial consiste en contratar una consultoría especializada que recopile antecedentes y defina un diseño técnico actualizado del corredor. Solo cuando exista un proyecto viable, con sus respectivos estudios de impacto ambiental y la correspondiente licencia social de la comunidad, la gestión de Axel Kicillof saldrá a buscar dólares en organismos internacionales de crédito para encarar los trabajos.
Del lado de la familia de Anita, el dolor busca transformarse en un motor de cambio colectivo para evitar que la tragedia vuelva a repetirse. Andrea Rondanina explicó con entereza que el objetivo de su lucha es que ninguna otra familia del sudeste vuelva a perder un ser querido en esa calzada. El escrito presentado repasa décadas de audiencias públicas, relevamientos de siniestralidad vial y gestiones institucionales que nunca lograron concretar la conversión de la ruta en una autovía moderna y segura.
Desde el ángulo técnico, el gobierno provincial reconoce que la carpeta asfáltica actual se encuentra en condiciones aceptables de mantenimiento, pero admite que el flujo industrial y turístico superó la capacidad operativa del trazado. Las autoridades no quisieron dar fechas de inicio de obras para no generar falsas expectativas en una sociedad golpeada por la pérdida de vidas. El compromiso asumido ante los vecinos implica apurar los plazos burocráticos de la fase proyectual antes de iniciar la búsqueda de fondos externos.
A quienes hemos visto pasar gobiernos de todos los colores políticos nos queda claro que un proyecto técnico es apenas el primer paso de una carrera de fondo. Habrá que seguir con paciencia el recorrido de los expedientes en los despachos platenses para comprobar si esta vez las carpetas se convierten en máquinas trabajando sobre la calzada. Mientras tanto, los trabajadores de la producción, los choferes y los vecinos del puerto seguirán transitando la 88 con la precaución que exige el invierno en nuestros caminos provinciales.

