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Referentes de la 5ta sección electoral impulsarán un “frazadazo” frente al Congreso por la Zona Fría

Dirigentes de Necochea, Villa Gesell y distritos vecinos coordinaron una estrategia en la costa atlántica para frenar el recorte del subsidio al gas que afecta a 1,3 millones de bonaerenses. Sumarán firmas, reclamos en los Concejos Deliberantes y una movilización al Congreso el día en que la Cámara Alta debata el proyecto.

La cumbre regional, convocada por el intendente geselino Gustavo Barrera, sirvió para coordinar una estrategia de resistencia ante un proyecto de ley que ya cuenta con media sanción en la Cámara de Diputados de la Nación. De convertirse en ley en el Senado, la medida dejará sin el histórico beneficio tarifario a unos 94 distritos bonaerenses, traduciéndose en aumentos de entre el 40% y el 100% en las boletas de gas natural. Estamos hablando de un universo que alcanza a 1,3 millones de usuarios en toda la provincia, familias trabajadoras que verán cómo se les inclina la cancha en el peor momento del año, justo cuando el invierno empieza a calentar motores.

La comitiva de Necochea tuvo un rol protagónico en el cónclave, representada por la diputada nacional Jimena López y los concejales locales Silvia Blanco y Julián Kristiansen. La delegación sumó su voz a la de jefes comunales y legisladores de comunidades vecinas unidas por el mismo termómetro, como General Pueyrredón —con la presencia del exintendente marplatense Gustavo Pulti—, Tandil, Balcarce, General Madariaga, Lobería, Pinamar, Dolores y Mar Chiquita. Frente a un panorama que el documento conjunto calificó como “profundamente injusto, insensible y centralista”, la dirigencia acordó abroquelarse en el fondo para defender el bolsillo de los vecinos, planificando una movilización y un masivo “frazadazo” frente al Congreso de la Nación el día en que la Cámara Alta sesione para tratar la reforma.

Durante la jornada, la diputada López fundamentó el reclamo desde el conocimiento riguroso del clima del interior bonaerense, marcando las asimetrías con la Capital Federal. La legisladora explicó que mientras un habitante de la Ciudad de Buenos Aires registra consumos elevados de gas durante apenas tres meses, en nuestras localidades costeras y serranas esa misma demanda se extiende con facilidad a lo largo de ocho o nueve meses al año. “Hay dos cosas en la memoria corporal que no se olvidan nunca: el frío y el hambre”, sentenció López, resumiendo el sentir de una región que conoce bien el rigor de las sudestadas.

El plan de acción consensuado en Villa Gesell no se limitará a la protesta callejera. Incluirá una campaña regional de recolección de firmas, la presentación de declaraciones institucionales de rechazo en cada uno de los Concejos Deliberantes de la sección y la conformación de una red de municipios en defensa de la Zona Fría. Paralelamente, se analiza con prudencia el frente judicial. Mientras los distritos coordinan amparos locales, el gobierno provincial que encabeza Axel Kicillof estudia la presentación de una demanda formal bajo el argumento de que la Nación invade jurisdicciones propias al fijar las tarifas, un recurso que se activará una vez que la norma resulte promulgada.

El impacto de la quita del subsidio, advierten los dirigentes, desbordará los umbrales de las viviendas familiares para golpear al entramado productivo y social: almacenes de barrio, hoteles, clubes deportivos y centros de jubilados sufrirán el encarecimiento en un contexto ya resentido por la caída del poder adquisitivo. Con la serenidad y la templanza de quienes saben que las tormentas largas se enfrentan con organización y abrigo, el interior bonaerense se dispone a jugar un partido decisivo en los pasillos del Congreso, sosteniendo que el derecho al bienestar de sus comunidades no puede ser variable de ajuste.

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