El Mundial entra en la etapa del todo o nada y ya asoman los primeros cruces en el horizonte
La finalización de tres nuevas zonas le dio forma a las llaves de 16avos de final, en un campeonato que empieza a jugar sus cartas fuertes en el territorio norteamericano.

Las tardes de este junio frío se prestan para acomodarse al lado de la ventana, arrimar un mate amargo y seguir con atención las alternativas de la máxima cita del fútbol en el norte de nuestro continente. La Copa del Mundo cerró la mitad de sus grupos y ya dejó listos los primeros cuatro partidos eliminatorios. Quienes tenemos unos cuantos años recorriendo el territorio bonaerense y guardamos en la memoria las transmisiones de los viejos mundiales, miramos con asombro este certamen de cuarenta y ocho selecciones que despliega sus carpas en tres países diferentes. Es un fútbol moderno, ágil y de planillas de cálculo, pero que cuando la pelota rueda vuelve a encender los mismos sentimientos de pertenencia de toda la vida.
La jornada nos regaló la grata noticia del fútbol sudamericano, que plantó bandera con el temple característico de nuestras latitudes. El Ecuador conducido por Sebastián Beccacece se vistió de héroe al ganarle 2-1 a la poderosa Alemania. No arrancaron bien las cosas para los hermanos continentales, pero supieron acomodarse en la mitad de la cancha, emparejar el trámite con mucho coraje y llevarse un triunfo que les da el pase como uno de los mejores terceros. Por la misma zona, los muchachos de Costa de Marfil hicieron sus deberes al vencer 2-0 al representativo de Curazao y se metieron segundos, demostrando que el despliegue físico de los africanos es cosa seria en este campeonato.
En los otros reductos del certamen, la paridad fue la norma de una tarde que dejó tela para cortar en los comentarios de café. Países Bajos sacó chapa de candidato al vencer por 3-1 al seleccionado de Túnez. Con ese resultado, los dirigidos por Koeman se adueñaron de su zona y ya saben que tendrán que verse las caras con Marruecos en la próxima instancia. Por su parte, Japón empató con Suecia y se acomodó en el segundo escalón, un resultado que los deposita directamente en el camino de Brasil, en lo que promete ser uno de los duelos más atractivos para los neutrales que disfrutan del buen juego colectivo.
La gran sorpresa de la jornada se dio en el búnker del anfitrión, donde las cosas no salieron de acuerdo al libreto previo de los analistas de las grandes urbes. Estados Unidos cayó sobre la hora por 3-2 ante una Turquía que ya estaba eliminada. A pesar del tropezón del equipo de Pochettino, los norteamericanos festejaron el primer puesto de su zona y jugarán contra Bosnia el miércoles 1 de julio. En tanto, Paraguay igualó sin goles con Australia y quedó masticando la ansiedad de esperar otros resultados en su búnker, sabiendo que el esfuerzo realizado en la cancha merece tener el premio de la clasificación.
Los cruces confirmados marcan que el domingo 28 de junio se abrirá el fuego sagrado de los playoffs con el partido entre Sudáfrica y Canadá en el estadio de Los Ángeles. La taba empezará a girar en el aire y ya no habrá margen para especular con el empate. Es el fútbol que más nos gusta, el de eliminación directa donde se ven los pingos en la cancha y reluce el verdadero carácter de los planteles bajo la presión del público. Las familias del interior seguirán prendidas a la pantalla, compartiendo la sobremesa y esperando que el fixture siga su curso para ver si nuestra Selección encamina sus pasos hacia los partidos decisivos de julio.

