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El debate por las tarifas de gas entra en un compás de espera tras las negociaciones en el norte del país

El jefe de Gabinete se reunió en Misiones con los mandatarios del Norte Grande y aceptó posponer la quita de subsidios para el mes de septiembre. Un freno necesario para los hogares del interior bonaerense que sienten el rigor de las bajas temperaturas y el peso de las facturas en la economía familiar.

En el campo se sabe que cuando el invierno arrecia y las heladas queman las pasturas, no es momento adecuado para mover la hacienda ni para andar cambiando las mantas de los animales. Hay una prudencia del almanaque que los hombres de la tierra respetan por pura experiencia. Esa misma lógica pareció imperar en la mesa donde el jefe de Gabinete de la Nación, Diego Santilli, se sentó a conversar con la liga de gobernadores del Norte Grande en la tierra colorada de Misiones. Tras largas deliberaciones sobre los números de la energía y el humor de las provincias, se impuso el sentido común de frenar el tratamiento de la ley de Zona Fría en el Senado hasta que pase el frío de septiembre, otorgando un alivio temporario a miles de usuarios bonaerenses que miraban con justificada preocupación las boletas del gas natural.

La discusión venía tensa tras la media sanción que la Cámara de Diputados le había otorgado al proyecto con 132 votos, una iniciativa que recortaba de cuajo los beneficios logrados en 2021 y que tocaba de cerca la realidad de 55 municipios de nuestra provincia de Buenos Aires, afectando a distritos bien conocidos por sus inviernos crudos como Olavarría. Los gobernadores del norte plantaron bandera y le cobraron al Gobierno nacional una vieja deuda vinculada a las tarifas de verano, aclarando que no darían el brazo a torcer con el gas si no se garantizaba primero el subsidio para la electricidad en las épocas donde el calor agobia y los ventiladores no dan abasto. Santilli, que conoce bien las necesidades de los mostradores provinciales, tuvo que aceptar que en política, al igual que en un partido de campeonato, a veces conviene hacer rodar la pelota y ganar tiempo antes de tomar una decisión que altere el ánimo de las tribunas.

La cuestión de los recursos para el mantenimiento de los caminos y la retención del Impuesto a los Combustibles formaron parte del menú de reclamos que los mandatarios le pusieron sobre el mantel al funcionario nacional. En los pueblos del interior, donde la producción depende de la buena salud de las rutas para sacar la cosecha o la producción ganadera, estas partidas presupuestarias son vitales. La postergación del debate legislativo representa un freno oportuno para un entramado social que ya viene haciendo un sacrificio enorme, tal como reconoció el propio jefe de Gabinete durante su estadía en Posadas al evaluar la marcha de la economía y las dificultades que aún persisten para que la reactivación se sienta de manera pareja en todos los galpones y talleres del país.

Hubo también un espacio reservado para la política grande y el cuidado de los liderazgos en cada rincón del territorio. Los gobernadores presentes ratificaron su defensa de las PASO ante la intención oficial de borrarlas del mapa electoral, una postura que responde al legítimo temor de perder la capacidad de armar las listas de representantes nacionales con gente de su propia confianza. Saben que sin las primarias y con el nuevo sistema de boleta única, las decisiones importantes se terminan tomando entre cuatro paredes en Buenos Aires, dejando de lado la tonada y la mirada del interior profundo. La cumbre reunió a mandatarios de distinto signo como Passalacqua, Valdés, Zdero, Sáenz, Sadir, Jalil y Jaldo, consolidando un bloque de gobernabilidad que prefiere asegurar las condiciones de su propia tierra antes de convalidar reformas que dejen desprotegidos a sus vecinos frente al frío del invierno.

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