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El viento pampero marca la cancha en el arranque de la estación y despeja el horizonte para la semana

El aviso meteorológico por ráfagas en la provincia anticipa la entrada de un aire fresco que acomoda los termómetros y renueva el aire en las chacras y la costa.

Quienes llevamos unas cuantas primaveras en las espaldas sabemos que septiembre no es un mes para confiarse ni andar guardando el poncho antes de tiempo. A veces el almanaque dice que arranca la flor y el calorcito, pero el tiempo en el campo se juega con otras reglas. El alerta amarillo por vientos fuertes que lanzó el Servicio Meteorológico para este 21 de septiembre nos recuerda cómo es la dinámica de nuestra tierra. El viento del sudoeste, ese pampero viejo y conocido que limpia el cielo de un plumazo, entró picando en punta por el sur de la provincia y se hizo sentir con ganas en todo el territorio bonaerense, desde las dunas de Necochea y la costa hasta los campos sembrados del interior.

Las ráfagas que andan rozando los 80 kilómetros por hora son como esos centros pasados al área que obligan a ajustar las marcas y asegurar las cosas en el patio. En las chacras de la pampa húmeda y en las localidades ribereñas, la gente ató bien las chapas, aseguró los fardos y miró el molino para ver cómo giraba con ganas. Aunque el sacudón de aire despeja las nubes y descarta las lluvias, la rotación de la brisa trae el remanente frío que siempre acompaña estos cambios de estación. Es el pulso natural del clima en la provincia: una jornada de viento fuerte que barre la humedad del fin de semana y deja el terreno listo para acomodar las marcas térmicas a lo que pide el calendario de siembra.

Para el paisano que anda en la recorrida matutina o para el vecino que salió temprano en el pueblo, los 12 o 15 grados de máxima se sienten más ajustados por el chiflón que viene del mar. El termómetro va a aflojar un poco más hacia el martes, cuando el aire frío termine de asentarse sobre los campos bonaerenses. Como en los partidos trabados de la liga pueblerina, hay que tener la paciencia del que sabe esperar que afloje la presión para poder manejar los tiempos. Esta entrada de aire fresco es la transición clásica de septiembre: enfría las mañanas durante un par de días, pero le da firmeza al suelo para las tareas de la producción y previene esas heladas tardías que a veces traicionan los brotes nuevos.

Mirando el horizonte de la semana, las noticias del tiempo traen la tranquilidad que se busca en los mates de la tarde. Ya para el jueves y viernes el viento va a aflojar su cincha y el sol se va a hacer dueño de la tarde en toda la franja provincial, levantando la temperatura hasta bordear los 24 grados hacia el fin de semana. Entre las ráfagas del comienzo y la calma que se acomoda con los días, la primavera bonaerense muestra su mapa real sin falsos arreglos. Pasará la ventolera de este lunes, se entibiarán las mañanas de a poco y la gente de nuestras zonas costeras e interiores podrá disfrutar de una semana estable, de esas que invitan a caminar por la orilla o trabajar el campo con el clima a favor.

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