La irrupción del aire austral vuelve a enfriar los campos y aprieta el invierno en la costa bonaerense
Con heladas en los valles del sur y ráfagas que azotarán la franja marítima, el mapa productivo nacional afronta un brusco descenso térmico. En Mar del Plata las máximas rozarán apenas los 10 °C durante el fin de semana.

Hay mañanas en el campo donde el pasto amanece con ese rigor blanco que tienta a quedarse un rato más cerca de la cocina a leña, mientras el vapor de la pauta de agua del mate sube despacio. El invierno de este 2026 volvió a mostrar sus garras sobre la pampa húmeda y la franja marítima, como aquellos partidos bravos de visitante donde hay que aguantar el trapo y esperar que pase el sofocón. Un fardo bien acomodado y los animales resguardados son el mejor libreto cuando el viento del sur se decide a soplar en serio.
El panorama venía empapado desde el Litoral, donde el agua dejó registros copiosos de hasta 55 milímetros en la zona de Paso de los Libres, pero ahora el mapa cambió de tono. El desprendimiento de una masa helada desde la Patagonia empieza a empujar las nubes y a barrer la mugre del cielo, trayendo un frío seco que se afianza con fuerza sobre la franja central. En las sierras de Córdoba, el sudoeste mendocino y Cuyo, los mercurios van a desplomarse entre diez y doce grados por debajo de lo habitual.
Para quienes caminan la costa bonaerense y andan cerca del mar, la sudestada se hará sentir con ganas en los muelles y en las escolleras. En la ciudad de Mar del Plata, el reporte oficial anticipa jornadas muy frías: para este viernes y sábado las marcas apenas arañarán entre 9 °C y 13 °C de máxima con mínimas de 6 °C y ráfagas del sudoeste que pueden llegar a los 70 km/h, mientras que para el domingo el termómetro quedará bien apretado, sin superar los 8 °C. Es tiempo de emponcharse lindo para andar por la rambla, porque la brisa marítima cala hasta los huesos.
Tierra adentro, la cosa no viene más floja para los hombres del trabajo rural y la producción. El ingreso simultáneo de dos centros de alta presión unificados sobre el centro-este nacional asentará heladas severas en La Pampa, Sierra de la Ventana y el sur bonaerense. Incluso en la meseta rionegrina y el norte del Chubut se esperan jornadas donde la máxima no logrará perforar el piso del cero grado.
Con el comienzo de la semana que viene, allá por el lunes 24, el mapa empezará a aflojar suavemente la cincha, afianzando una paulatina recuperación de los valores térmicos. Hasta que el sol vuelva a calentar con ganas la tierra y las lomadas, no queda otra que tener la hacienda a resguardo y los tractores a punto para la faena. Entre las heladas de agosto y el viento que entra desde el mar, la costa y el campo vuelven a compartir el mismo abrigo.
