Política

El debate por la música y el baile en los locales gastronómicos en Mar del Plata llega al Concejo Deliberante

El oficialismo impulsa una reforma para permitir DJs y baile en los locales gastronómicos en Mar del Plata, buscando dinamizar la economía nocturna frente a las quejas vecinales.

Como quien mira el cielo antes de la cosecha esperando que las nubes no traigan piedra, la comunidad de nuestra querida ciudad balnearia observa hoy con atención los movimientos en el Palacio Municipal. En las últimas horas, se ha puesto en marcha un debate que, como un partido que se define en el último minuto, promete dar que hablar en todos los cafés de la zona. Se trata de la propuesta para modificar las reglas que rigen a los locales gastronómicos en Mar del Plata, permitiendo que la música de los DJ y el baile vuelvan a ser parte de la escena cotidiana.

Yo que he transitado las rutas de nuestra Quinta Sección durante décadas, desde las épocas en que la Ruta 2 era de mano única hasta esta actualidad de autovías rápidas, entiendo que los tiempos cambian. El mundo no es el mismo que en el 2001, cuando se promulgó la famosa ordenanza 14.000 bajo la intendencia de Elio Aprile. En aquel entonces, la realidad productiva y social de la región era otra; veníamos de una crisis que nos había dejado las defensas bajas y buscábamos orden a cualquier precio. Hoy, el oficialismo plantea que esa norma ha quedado tan vieja como un tractor sin dirección hidráulica, y que es necesario actualizarla para que los locales gastronómicos en Mar del Plata puedan competir y generar empleo genuino.

La propuesta de modernización y el cambio de reglas

El concejal Fernando Muro, del bloque PRO, es quien lleva la pelota bajo el brazo en esta iniciativa. Según su visión, la normativa vigente actúa como un defensor rústico que no deja jugar al delantero: prohíbe el baile espontáneo y el uso de consolas de sonido profesionales en lugares donde la gente va a cenar. El proyecto busca que los locales gastronómicos en Mar del Plata puedan incorporar espectáculos artísticos, performances y, fundamentalmente, la figura del DJ, extendiendo el horario de funcionamiento hasta las 4 de la mañana. Actualmente, la persiana debe bajarse a las 2, un horario que para la juventud actual parece ser apenas el calentamiento previo.

En mi experiencia, los rindes de un negocio no solo se miden por lo que entra en la caja, sino por la previsibilidad que tienen los que invierten. Muro asegura que hay más de 700 establecimientos que podrían verse beneficiados por estas “reglas claras”. La idea es pasar del viejo sistema de medición de decibeles a la norma IRAM 4062/2021, algo mucho más técnico y preciso, intentando que el ruido no sea una molestia para el que quiere descansar en la vereda de enfrente. Pero, como bien sabemos los que hemos visto pasar tantas temporadas, en el equilibrio está el secreto de una buena gestión.

La mirada de la oposición y la voz de los vecinos

Sin embargo, en el Concejo no todos están dispuestos a firmar el acta sin antes mirar bien la letra chica. El ex intendente y actual concejal Gustavo Pulti, de Acción Marplatense, puso la pelota contra el piso. Pulti, que conoce cada rincón de la ciudad desde sus tiempos de gestión, advirtió sobre el riesgo de “tropezar con la misma piedra”. Su propuesta es que los vecinos de zonas residenciales emblemáticas como Alem, Yrigoyen o la calle Córdoba tengan voz y voto a través de una consulta pública. Para él, música con amplificadores hasta la madrugada no es estrictamente gastronomía, sino una actividad que altera la armonía del barrio.

Por otro lado, desde Unión por la Patria, el edil Pablo Obeid sugirió que hay que saber separar los tantos. Una cosa es el hecho artístico que acompaña una cena y otra muy distinta es transformar un restaurante en un boliche bailable pasada la medianoche. El debate en la comisión de Industria dejó en claro que la cancha está pesada y que nadie quiere dar un paso en falso que afecte la calidad de vida de los marplatenses. Al fin y al cabo, una ciudad turística debe ser amable con el que viene a gastar sus pesos, pero también con el que vive allí los 365 días del año, incluso cuando el viento sur sopla fuerte en pleno julio.

El recuerdo de Playa Grande y el futuro del sector

Sobre el cierre de la jornada, la voz de los vecinos se hizo sentir con la fuerza de un temporal de Santa Rosa. Carlos Carricart, vecino de Playa Grande con más de tres décadas en el barrio, recordó los años difíciles de la calle Alem. En aquel entonces, la concentración de locales bailables transformó una zona residencial en un foco de conflictos que llevó años sanear. Para estos vecinos, la sola posibilidad de que los locales gastronómicos en Mar del Plata vuelvan a tener habilitación para el baile pone en riesgo su patrimonio y su tranquilidad. Temen que, al abrir esta puerta, se desvalorice su esfuerzo de toda una vida.

Por ahora, el proyecto ha quedado en comisión, como un partido suspendido por lluvia. Se solicitarán informes al Ejecutivo y se llamará a todos los actores: empresarios, artistas y vecinos. Como Editor en Jefe de este diario, creo firmemente que el progreso no debe ser enemigo del descanso. Nuestra región tiene un potencial productivo inmenso y la gastronomía es un pilar fundamental de nuestra identidad. Esperemos que, en las próximas reuniones, los concejales logren un acuerdo que sea como un buen asado: que todos se vayan satisfechos y nadie se queme. Seguiremos informando sobre el destino de los locales gastronómicos en Mar del Plata, porque en sus mesas se juega parte del futuro de nuestra comunidad.

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