Intendentes radicales alertan por Zona Fría: “Miles de familias van a sentir el golpe en las facturas”
Los jefes comunales de la UCR cuestionaron el proyecto del Gobierno nacional que elimina el régimen de Zona Fría. Advirtieron que la medida impactará de lleno en trabajadores, jubilados y sectores medios del interior bonaerense. Reclaman a los legisladores que frenen el avance y defendieron el beneficio como un derecho climático, no un privilegio político.

Los intendentes radicales de la provincia volvieron a levantar la voz, esta vez para advertir sobre un tema que atraviesa a buena parte del interior bonaerense: la posible eliminación del régimen de Zona Fría. El proyecto impulsado por el Gobierno nacional, que propone desmantelar los beneficios tarifarios para millones de usuarios residenciales de gas, encendió alarmas en los municipios donde el invierno no perdona y la calefacción no es un lujo, sino una necesidad básica.
En un comunicado conjunto, los jefes comunales expresaron su “profunda preocupación y rechazo” ante el avance de la iniciativa. Según remarcaron, si la medida se aprueba, “miles de familias sufrirán aumentos significativos en las facturas de gas justo en los meses de mayor consumo”. El impacto, señalaron, recaerá especialmente sobre trabajadores, jubilados, sectores medios y vecinos de localidades donde el frío obliga a mantener los hogares calefaccionados durante buena parte del año.
Para los intendentes, la Zona Fría “no es un privilegio político ni un subsidio discrecional”, sino el reconocimiento de una realidad climática concreta que afecta a amplias regiones del país. En otras palabras, no se trata de un beneficio inventado al calor de una negociación, sino de una herramienta que compensa desigualdades naturales. Como en el fútbol: no todos juegan en la misma cancha ni con el mismo viento en contra.
El comunicado también cuestiona lo que consideran una mirada “centralista y puramente fiscal” del Gobierno nacional. Según los jefes comunales, la decisión desconoce las diferencias territoriales y climáticas que existen en la Argentina. “No se puede gobernar ignorando que hay ciudades donde el gas es un servicio esencial para atravesar el invierno y no un gasto opcional”, remarcaron. La frase resume una tensión histórica: la distancia entre las decisiones tomadas en los despachos porteños y la vida cotidiana en el interior.
Mientras se habla de equilibrio fiscal, advierten, millones de argentinos vuelven a quedar expuestos a tarifas difíciles de afrontar. Todo esto en un contexto de caída del consumo, pérdida del poder adquisitivo y economías locales golpeadas. Para los intendentes, el ajuste “no puede seguir recayendo siempre sobre las mismas comunidades”, que ya vienen haciendo esfuerzos para sostener hogares, comercios y actividades productivas.
Por eso, el foro radical pidió a los legisladores nacionales bonaerenses que rechacen cualquier intento de eliminar o reducir el régimen. Les reclamaron que defiendan una tarifa diferencial justa para los distritos donde el uso intensivo del gas es indispensable durante gran parte del año. “Defender la Zona Fría es defender el federalismo, la equidad territorial y el derecho de millones de bonaerenses a acceder a servicios esenciales en condiciones razonables”, concluyeron.
El debate promete escalar en las próximas semanas, justo cuando el frío empieza a sentirse y las facturas llegan con números que ya inquietan. En los municipios del interior, el tema no es técnico ni abstracto: es parte de la vida diaria. Y como suele pasar en estos casos, la discusión no se juega solo en el Congreso, sino también en la calle, en los comercios, en las mesas familiares. Un partido que recién empieza y que, para muchos, se juega en tiempo suplementario.

