Jimena López presentó un simulador que expone el golpe que sufrirían los hogares si se elimina Zona Fría
La diputada mostró un informe técnico que calcula subas de hasta $25.000 por mes y más de $100.000 por bimestre. En la 5ª sección, donde el frío juega de local, advierten que sin el beneficio millones quedarían al borde del sobreendeudamiento.

Hay momentos en los que la política deja de ser un debate abstracto y se vuelve algo tan concreto como el frío que se cuela por debajo de la puerta. Eso pasó en Villa Gesell, donde intendentes, concejales y dirigentes de toda la 5ª sección se reunieron para defender la Zona Fría y acordaron un “frazadazo” al Senado. En ese contexto, la diputada nacional Jimena López presentó un informe técnico y un simulador que muestran, con números duros, lo que significaría eliminar el beneficio. Y el resultado es claro: sería como salir a jugar un partido decisivo sin arquero.
López estuvo acompañada por el intendente Gustavo Barrera y el concejal marplatense Gustavo Pulti. Allí planteó algo que quienes vivimos en esta región sabemos desde siempre: el clima no perdona. “Tenemos una pelea histórica por el reconocimiento climático”, dijo. Y no exagera. Ciudades como Necochea, Villa Gesell o Mar del Plata consumen la misma cantidad de metros cúbicos que el AMBA, pero durante ocho meses, porque acá el frío arranca antes y se va después. Es como jugar un campeonato más largo que el resto.
El informe, elaborado con datos oficiales, estudios del Servicio Meteorológico Nacional y del Enargas, toma como referencia el mes de julio, cuando la demanda se dispara. Según la simulación, un usuario que hoy paga $56.774 pasaría a pagar alrededor de $81.000 con el mismo consumo. Y si el invierno se pone bravo —como suele pasar en la costa— el aumento mensual sería de $25.000, mientras que el bimestre superaría los $100.000. Una cifra que para muchas familias es directamente impagable.
“Más de un millón de usuarios quedarían expuestos a un sobreendeudamiento para afrontar un servicio básico como el gas natural”, advirtió López. Y lo dijo con la claridad de quien conoce el territorio: en determinadas horas del día, las temperaturas de la 5ª sección “son iguales a las de cualquier localidad de la Patagonia”. Por eso insiste en que el beneficio “no es un privilegio, sino una necesidad climática y económica”.
En la reunión de Villa Gesell también se habló de comunicación. López lo resumió con una frase que podría haber dicho cualquier vecino de barrio: “Hay dos cosas que no se olvidan nunca: el frío y el hambre”. Y tiene razón. La factura que hoy se discute va a llegar en agosto o septiembre, cuando el invierno esté en su punto más duro. Ahí no hay relato que valga: o podés pagarla, o no.
El simulador presentado por la diputada permite ver, municipio por municipio, cuánto paga hoy cada hogar y cuánto pagaría sin Zona Fría. Una herramienta concreta para entender lo que está en juego y para que cada vecino pueda dimensionar el impacto real. Está disponible en jimenalopez.com/zona-fria.
En definitiva, lo que se discute en el Senado no es un tecnicismo ni un número en una planilla. Es la vida cotidiana de millones de familias que dependen de un beneficio que reconoce algo tan simple como evidente: acá el invierno pega más fuerte. Y si lo sacan, el golpe será directo al bolsillo.

