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Seis autos y seis motos retenidos en un fin de semana con controles que jugaron fuerte en Balcarce

La Dirección de Control y Movilidad Urbana, junto a la Policía Comunal y otras fuerzas, realizó operativos en distintos puntos de Necochea. Hubo secuestros por alcoholemia, maniobras riesgosas, escapes libres y falta de seguro. Las actuaciones quedaron a disposición del Juzgado de Faltas.

Hay fines de semana en los que la ciudad parece jugar un partido aparte, uno donde el tránsito se convierte en una cancha llena de riesgos y donde algunos conductores salen a la calle como si no hubiera reglas. Y ahí es cuando los controles, que muchas veces pasan desapercibidos, terminan siendo el arquero que evita que el resultado se vaya de las manos.

Durante los últimos días, la Dirección de Control y Movilidad Urbana, en conjunto con la Policía Comunal y otras fuerzas, desplegó una serie de operativos en distintos sectores de Necochea. No fue un control aislado ni una acción de rutina: fue un trabajo sostenido, en varios frentes, para ordenar la circulación y frenar conductas que vienen generando preocupación entre vecinos y autoridades.

El saldo fue claro: seis automóviles y seis motocicletas quedaron retenidos por diversas infracciones. Y más allá de los números, lo que llamó la atención fueron los motivos. Entre los autos secuestrados hubo de todo: vehículos sin VTV, maniobras peligrosas, cruces de semáforos en rojo, circulación en contramano y tres casos de alcoholemia positiva. Un combo que, en cualquier cancha, sería equivalente a entrar a jugar con los tapones de punta y sin mirar al rival.

Los operativos se desplegaron en puntos estratégicos: 40 y 47, 10 y 3, 18 y 15, 15 y 18, 39 y 32. En uno de los procedimientos incluso intervino personal de la Estación de Policía Comunal y la DDI, lo que muestra que el trabajo no se limita a la verificación documental sino que apunta a un abordaje más amplio de la seguridad urbana.

En el caso de las motos, el panorama fue similar. Dos fueron retenidas en la zona del cerro “El Triunfo” y otras cuatro en el sector de 32 y 63. Las infracciones más repetidas: escapes modificados —el clásico “ruido por ruido”, que molesta a medio barrio— y falta de seguro obligatorio. Viejos conocidos de los controles, que cada tanto vuelven a aparecer como esos equipos que repiten errores fecha tras fecha.

Desde el área municipal remarcaron que los operativos no buscan únicamente revisar papeles. La idea es prevenir situaciones que puedan derivar en siniestros viales y garantizar que quienes circulan lo hagan respetando las normas que protegen la vida de todos. En palabras de la dependencia, “no se trata solo de controlar documentación, sino de evitar conductas que ponen en riesgo a terceros y alteran la convivencia”.

Los vehículos retenidos quedaron a disposición del Juzgado de Faltas, que ahora deberá avanzar con las actuaciones correspondientes. Para muchos conductores, será un llamado de atención; para otros, una sanción que llega después de acumular varias faltas. Pero para la ciudad, lo importante es que estos controles sigan siendo parte del juego, porque cuando el tránsito se desordena, la calle se convierte en un terreno donde cualquiera puede salir lesionado.

En definitiva, el fin de semana dejó una foto clara: controles firmes, infracciones variadas y un mensaje que se repite como un técnico veterano en el vestuario. Las reglas están para cumplirse. Y si no se respetan, tarde o temprano llega la tarjeta. En este caso, la tarjeta fue el secuestro de vehículos. Una medida que, aunque molesta para algunos, termina siendo necesaria para que la ciudad juegue un partido más seguro.

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