Ciencia aplicada al lote: El laboratorio regional que transforma el “Big Data” agropecuario en decisiones precisas
Nacida en Balcarce y aliada al CONICET, Raíz Científica rompe el molde tradicional del análisis agrícola. Proponen un diagnóstico integral del suelo y herramientas de analítica avanzada para optimizar recursos en un escenario económico exigente.

El sector agropecuario argentino enfrenta un desafío doble: la necesidad imperiosa de aumentar los rendimientos productivos y la urgencia de hacerlo bajo estrictos estándares de sustentabilidad ambiental. En ese escenario, donde se estima que la fertilización explica entre el 30% y el 50% de la producción mundial de granos, la toma de decisiones basada en la intuición está dejando paso a la precisión científica.
Con esa premisa se consolida en la región Raíz Científica, una empresa tecnológica nacida en Balcarce e integrada por profesionales de sólida formación en investigación y experiencia operativa en sistemas reales de producción. Impulsado por el ingeniero agrónomo Nahuel Reussi Calvo y el médico veterinario Agustín Scioli, el proyecto busca cerrar la brecha entre los datos crudos que genera el campo y las decisiones agronómicas diarias.
“Somos un laboratorio de soluciones integrales para el sector agropecuario. Nuestro equipo combina ciencia, datos y experiencia a campo para transformar información en decisiones productivas, y esas decisiones en sistemas más eficientes, resilientes y sustentables”, explicó Reussi Calvo en diálogo con la prensa.
Más allá del análisis químico: Un diagnóstico en tres dimensiones
Uno de los principales quiebres que propone la firma respecto a los laboratorios tradicionales de la zona es el enfoque holístico del recurso suelo. Mientras que gran parte del mercado local se limita a las evaluaciones químicas (nutrientes básicos), en Raíz Científica integran tres dimensiones clave:
- Dimensión Química: Medición precisa de nutrientes y disponibilidad para el cultivo.
- Dimensión Física: Estado de compactación, porosidad y capacidad de retención de agua.
- Dimensión Biológica: Actividad de microorganismos esenciales para la salud de la tierra.
“Contamos con equipamiento y personal altamente capacitado para brindar respuestas completas que permitan al productor optimizar recursos, especialmente en un contexto económico tan desafiante como el actual”, detalló el ingeniero agrónomo.
Del laboratorio al lote: Servicios y alianzas clave
El abanico de soluciones de la empresa abarca desde el diagnóstico inicial hasta la interpretación técnica adaptada a cada ambiente. Entre sus servicios destacados se encuentran los análisis avanzados de suelos, plantas, aguas, fertilizantes y efluentes.
Además, el laboratorio cuenta con la habilitación del INASE para certificar la calidad de semillas y granos, un eslabón fundamental para los productores trigueros de la zona: “Si un productor quiere conocer la calidad de gluten, proteína o el peso hectolítrico de su trigo, nosotros realizamos esos estudios” explicaron desde la firma. Para lograr este estándar, la empresa mantiene alianzas estratégicas de investigación aplicada junto al CONICET y a la Facultad de Ciencias Agrarias de Balcarce.
El verdadero desafío: Interpretar el Big Data del agro
La digitalización rural genera diariamente toneladas de mapas de rinde, registros climáticos y datos satelitales, pero el embudo suele estar en la capacidad de lectura.
“Hoy el agro genera muchísima información, pero todavía hay pocas empresas dedicadas a transformar esos datos en herramientas útiles para la gestión y la planificación. Nuestro foco está en convertir ese Big Data en información aplicable”, señalaron los fundadores. Esta visión analítica se extiende también a la ganadería mediante un equipo interdisciplinario enfocado en la nutrición animal y el monitoreo inteligente de pasturas.
De cara al futuro y de la mano de una red de laboratorios asociados en distintas regiones del país, la firma ya proyecta líneas de investigación enfocadas en la residualidad de herbicidas, la salud del suelo a largo plazo y el desarrollo de su propio campo experimental. Ante el inminente inicio de una nueva campaña agrícola, conocer con precisión científica la radiografía del suelo se vuelve la herramienta más rentable para cuidar el bolsillo y el medio ambiente.

