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El clima norteamericano alteró el viaje de la Selección: un arribo tardío a Atlanta para jugar los octavos de final

El plantel nacional sufrió retrasos por tormentas eléctricas en el trayecto desde Miami. El orden y el descanso cambian los planes de Scaloni de cara al decisivo partido del martes frente al combinado de Egipto, en un territorio donde el verano no da tregua.

Las inclemencias del tiempo suelen ser las que verdaderamente dictan las reglas, tanto en las cosechas de nuestro territorio bonaerense como en las grandes planificaciones deportivas. Uno mira el mapa y entiende que el verano en el norte del continente suele traer estas sorpresas, tormentas repentinas que obligan a levantar el pie del acelerador y a tener paciencia, como cuando la lluvia nos frena la trilla en el campo y no queda otra que esperar en el galpón. La Selección argentina experimentó este contratiempo en su travesía aérea desde la calurosa Miami hacia el territorio de Atlanta, sufriendo demoras significativas por un frente de tormentas eléctricas severas que obligó a modificar los planes del cuerpo técnico justo en la antesala de un partido que no da margen de error. El plantel comandado por Lionel Scaloni debió modificar su rutina de descanso tras un viaje que terminó resolviéndose a altas horas de la noche.

El itinerario original marcaba que el avión debía encender los motores en la pista a las 20:15 de nuestro país, pero los nubarrones negros y las descargas sobre el cielo de Georgia obligaron a los pilotos a mantener la nave en tierra por más de quince minutos extras, cuidando la seguridad de la delegación. Cuando el clima finalmente abrió una ventana de paso en el territorio estadounidense, la aeronave pudo completar un trayecto que habitualmente demanda una hora y cuarenta minutos de vuelo regular. El arribo final al aeropuerto se produjo con el reloj marcando casi la medianoche en la Argentina, alterando los relojes biológicos de los deportistas.

Una vez en tierra firme, el panorama no se alivió de inmediato, ya que el micro de la delegación debió transitar por media hora el trayecto que separa la terminal aérea del hotel elegido para el búnker argentino en este territorio. Esta clase de imprevistos climáticos suele equipararse a esos partidos trabados del viejo torneo local, donde la cancha se pone pesada por el agua y hay que apelar a la templanza para no perder la concentración antes del pitazo inicial. Scaloni sabe perfectamente que a esta altura del campeonato el descanso vale tanto como un buen entrenamiento táctico sobre el césped.

Ante esta realidad que impuso la naturaleza, el cuerpo técnico analiza por estas horas retocar los horarios de la práctica que estaba programada para las 11:30 de la mañana. Darles unas horas más de sueño a los muchachos puede ser la clave para recuperar las piernas de cara a un choque físico frente a los africanos. La tradicional conferencia de prensa del entrenador santafesino se mantiene firme en el horario de las 17:30, cumpliendo con los protocolos de la organización internacional.

El gran objetivo sigue fijado para este martes a las 13:00 en el imponente Mercedes-Benz Stadium, un escenario cerrado donde el clima exterior ya no será un factor de distracción para los futbolistas de nuestro país. El cruce ante Egipto representa la verdadera hora de la verdad, una eliminatoria a todo o nada que paralizará la atención de cada rincón de nuestro territorio nacional. La Selección buscará sellar su pasaporte hacia los cuartos de final demostrando que su templanza está por encima de cualquier tormenta.

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