ActualidadPolítica

El rigor de las planillas nacionales paraliza las obras y congela los recursos en todo el territorio provincial

El pormenorizado informe del CEPA pone números al severo torniquete presupuestario del primer semestre de 2026, con una caída del 34% en el gasto total que frena rutas, canales y el apoyo a las comunidades del interior.

Los que llevamos décadas trajinando el territorio y observando los vaivenes de nuestra economía sabemos que cuando el invierno viene seco, la tierra se pone dura y cuesta hacer arrancar el arado. Las planillas que acaba de publicar el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) al cierre de junio de 2026 le ponen el frío rigor de los números a lo que cualquier vecino nota cuando camina por los pueblos de nuestra provincia: el gasto del Estado nacional sufrió un hachazo del 34% real si se lo compara con los niveles que supimos tener en 2023. La inflación parece amansarse en los gráficos oficiales, pero la rueda de la producción y el consumo sigue muy pesada en las localidades del interior.

Para los distritos bonaerenses y las intendencias vecinas a nuestra costa, el informe describe un panorama de sequía absoluta en materia de fondos para infraestructura. El programa de Infraestructura en Municipios y el de Obras de Seguridad en Rutas Nacionales quedaron directamente con la ventanilla cerrada, marcando un rotundo cien por ciento de caída en su ejecución presupuestaria. Es como ver un partido suspendido por el clima antes de salir a la cancha. La Dirección Nacional de Vialidad anotó una reducción del 85% en sus partidas de obras civiles. Esto se traduce en banquinas desiertas, accesos de tierra paralizados y las obras hidráulicas de las cuencas con un recorte del 85%, un asunto delicado para las zonas productivas propensas a las inundaciones.

Al revisar las transferencias directas que Nación suele girar para aceitar el motor de los municipios, el torniquete es total. La asistencia financiera directa a las provincias y comunas se hundió un 99,3%, y el Fondo de Fortalecimiento Fiscal de la Provincia de Buenos Aires fue borrado de un plumazo de las planillas estatales con ejecución cero. El programa de Cooperación y Asistencia Técnica a los Municipios retrocedió un 97,5% real. Con las arcas locales en este estado, es muy difícil para los intendentes mantener el ritmo de los servicios esenciales y las mejoras urbanas que los vecinos demandan en este tramo del año.

La poda nacional no perdonó tampoco a las instituciones que apuntalan el conocimiento, la sanidad y el arraigo en el campo profundo. El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que es el faro técnico de nuestros productores, sufrió una merma del 16%, mientras que el Instituto de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), tan vital para la actividad portuaria de nuestra costa bonaerense, cayó un 40% real respecto a 2023. La Secretaría de Industria y Desarrollo Productivo evidenció un desplome presupuestario del 79%. Por su parte, la parálisis educativa se sintió con fuerza con la eliminación total del Fondo Nacional de Incentivo Docente y del programa Conectar Igualdad, dejando los mostradores de las escuelas rurales sin el habitual sostén del gobierno federal.

En el entramado social, el informe detalla un retroceso que golpea la diaria de los sectores más vulnerables. El presupuesto de la ANSES cayó un 15% real y las partidas destinadas a Comedores Comunitarios y Merenderos sufrieron un recorte del 65%. Mientras la inversión en salud y educación retrocede a la mitad, los compromisos de la deuda pública se llevan el 13% de la torta total. La única excepción al rigor general fue la Secretaría de Inteligencia del Estado, que vio crecer sus recursos un 17% real. Con las rutas en pausa y las cuentas de las provincias flacas, el horizonte invernal se presenta complejo para el entramado productivo de nuestro territorio.

Volver al botón superior