La 5ª Sección queda en offside: Diputados recortó la Zona Fría y se vienen facturas más pesadas
El proyecto que reduce la Zona Fría obtuvo media sanción en Diputados y deja a casi todos los municipios de la 5ª sección electoral al borde de perder los descuentos en el gas. Un debate áspero, clima político espeso y un invierno que se juega como un partido en cancha embarrada.

Hay sesiones en el Congreso que recuerdan a esos partidos de los años 70: cancha pesada, viento cruzado y un frío que te cala los huesos aunque estés corriendo. La de anoche en Diputados fue así. Tras más de once horas de discusión, el oficialismo consiguió la media sanción para achicar la Zona Fría, el régimen que desde hace dos décadas amortigua las facturas de gas en regiones donde el invierno no perdona. Y esta vez, el golpe no cae sobre un solo distrito: casi toda la 5ª sección electoral quedó en la cornisa.
Con 132 votos afirmativos, 105 negativos y cuatro abstenciones, La Libertad Avanza avanzó con el proyecto gracias al acompañamiento del PRO, parte de la UCR y algunos bloques provinciales. Ese mismo quórum también sirvió para bloquear la interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, envuelto en una causa por presunto enriquecimiento ilícito. Una doble jugada que dejó a la oposición protestando como técnico expulsado que sigue dando indicaciones desde el túnel.
El corazón del proyecto es volver al esquema original de 2002, cuando la Zona Fría alcanzaba a la Patagonia, la Puna y Malargüe. La ampliación de 2021 —que había sumado a decenas de municipios bonaerenses— quedaría prácticamente desactivada. Y ahí es donde la 5ª sección electoral aparece en rojo: Necochea, Tandil, Mar del Plata, Balcarce, Lobería, San Cayetano, Ayacucho, Rauch, General Alvarado, General Madariaga, La Costa, Pinamar, Villa Gesell y casi todos los distritos del corredor costero y serrano perderían los descuentos.
Según los números que circularon en el recinto, 1,6 millones de usuarios dejarían de recibir parte del beneficio. Solo en la provincia de Buenos Aires, serían 1.200.000 hogares, con aumentos estimados entre el 40% y el 100%. En la 5ª sección, donde el invierno se siente fuerte por la humedad, el viento y la falta de redes alternativas de calefacción, el impacto sería inmediato.
Durante el debate, la diputada necochense Jimena López fue una de las voces más firmes: “Necochea tiene temperaturas iguales o más bajas que muchas ciudades patagónicas”, dijo, marcando que el recorte golpea a toda la región. No fue la única. El dirigente de izquierda Néstor Pitrola habló de “gobiernos fríos y facturas al rojo vivo”, mientras que el gobernador cordobés Martín Llaryora desafió al Gobierno nacional a “venir a ver si Córdoba hoy es zona fría o no”. Cada intervención fue como una patada fuerte en un partido caliente.
El nuevo esquema prevé mantener subsidios solo para hogares vulnerables registrados en el sistema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF): familias con ingresos inferiores a tres canastas básicas, beneficiarios del Renabap, personas con CUD y veteranos de Malvinas. Para el resto, el invierno será más largo y más caro.
En paralelo, el gobierno de Axel Kicillof ya avisó que irá a la Justicia si se avanza con la eliminación del fondo compensador que sostiene a las cooperativas eléctricas del interior. Una señal de que el partido recién empieza y que el segundo tiempo, en el Senado, puede venir con más fricción que juego.
Mientras tanto, en la 5ª sección, la preocupación es transversal: desde las sierras hasta la costa, los municipios se preparan para un invierno donde las facturas podrían llegar más pesadas que una pelota mojada. Y en una región donde el frío no es cuento, la Zona Fría no es un privilegio: es una necesidad que ahora quedó en revisión.

