La lesión de Balerdi sacude a la Selección y obliga a Scaloni a mover el banco a días del debut mundialista
El defensor del Olympique de Marsella sufrió un desgarro en el sóleo y quedó afuera del Mundial. El cuerpo técnico analiza alternativas dentro de la prelista de 55, con Marcos Senesi como primera opción.

En el fútbol, como en la vida, hay golpes que llegan sin aviso. La lesión de Leonardo Balerdi cayó como un baldazo frío en la concentración argentina, justo cuando el equipo afinaba detalles para el amistoso ante Honduras y para el debut mundialista del 16 de junio. El defensor del Olympique de Marsella sufrió un desgarro en el sóleo de la pierna derecha y quedó automáticamente descartado para la Copa del Mundo.
La noticia se confirmó este sábado a través de un comunicado de la AFA. El mensaje fue breve, respetuoso y contundente, como suelen ser estas situaciones: el jugador no podrá ser parte de la lista final. Para un futbolista que había peleado su lugar hasta el último corte, la frustración es enorme. Y para el cuerpo técnico, la urgencia también.
Scaloni tiene ahora una tarea que ningún entrenador quiere enfrentar a días de un Mundial: elegir un reemplazo sin margen de error, dentro de los 55 nombres que integraron la prelista. El reglamento le permite hacer el cambio hasta 24 horas antes del debut ante Argelia en Kansas.
Entre los defensores disponibles, el que aparece mejor posicionado es Marcos Senesi. El zaguero viene de una temporada sólida en la Premier League, con regularidad, buen presente y características que encajan en la estructura defensiva del equipo. No es casual que haya sido uno de los últimos en quedar afuera del corte final.
También están en consideración Lucas Martínez Quarta, Germán Pezzella, Zaid Romero y Lautaro Di Lollo. Cada uno ofrece un perfil distinto, desde la experiencia mundialista de Pezzella hasta la proyección de Di Lollo, pasando por la versatilidad de Romero. El cuerpo técnico evaluará no solo el nivel, sino también cómo encaja cada pieza en el rompecabezas general.
Existe, además, una alternativa táctica: reincorporar a Marcos Acuña, quien quedó afuera de la lista final pero podría volver si Scaloni decide sumar un lateral izquierdo y mover a Facundo Medina como opción de zaguero. Gabriel Rojas también aparece en ese radar.
La baja de Balerdi no es solo un cambio de nombre. Es un movimiento que altera la planificación, como cuando un equipo pierde a un central titular en la semana previa a un clásico. Hay que reordenar marcas, ajustar automatismos y, sobre todo, tomar una decisión rápida y firme.
En la concentración, el golpe se sintió. Balerdi es querido por el grupo y había logrado meterse en la lista tras un año de crecimiento. Su ausencia deja un vacío deportivo y humano, algo que el plantel deberá procesar mientras sigue adelante con la preparación.
El Mundial no espera. Y Scaloni, que ya demostró temple en momentos decisivos, deberá resolver en cuestión de horas quién ocupará ese lugar. El desafío es grande, pero el equipo está acostumbrado a jugar finales desde hace tiempo.

