Scaloni mantiene cuatro reservas en alerta por lesiones y ajusta variantes a días del debut mundialista
Beltrán, Capaldo, Perrone y Buendía quedaron en guardia ante posibles bajas en la lista de 26. Dos ya entrenan en Kansas y dos siguen preparándose por pedido del cuerpo técnico. La Selección ajusta detalles en medio de molestias y precauciones.

En cada Mundial hay un partido que se juega fuera de la cancha, en camillas, consultorios y sesiones de kinesiología. Y esta vez, a pocos días del debut en Estados Unidos, la Selección argentina lo vive con intensidad. Lionel Scaloni, que ya aprendió en Qatar que los torneos largos se ganan con planteles flexibles, decidió mantener en alerta a cuatro futbolistas que podrían sumarse de urgencia si alguno de los 26 convocados queda afuera por lesión.
Los nombres son conocidos: Santiago Beltrán, Nicolás Capaldo, Máximo Perrone y Emiliano Buendía. Todos formaron parte de la prelista de 55, todos quedaron afuera en el último corte, pero ninguno está realmente “afuera”. Como esos suplentes que no figuran en la planilla pero igual calientan al costado del campo, están listos para entrar si el técnico levanta la mano.
Beltrán y Capaldo ya están en Kansas, mezclados entre sparrings, colaboradores y jugadores que buscan ritmo en los amistosos ante Honduras e Islandia. El arquero de River trabaja como si fuera a atajar mañana, y Capaldo —volante en Hamburgo, lateral para Scaloni— podría incluso ser titular en el primer ensayo. No es un detalle menor: Nahuel Molina y Gonzalo Montiel arrastran molestias musculares y el cuerpo técnico no quiere correr riesgos.
La historia de Buendía y Perrone es distinta. Ambos estaban listos para tomarse unos días de descanso, pero recibieron un llamado que les cambió los planes. Scaloni les pidió que no bajaran la intensidad, que siguieran entrenando y que mantuvieran el ritmo competitivo. Buendía, campeón de la Europa League con Aston Villa, aparece como la alternativa natural si Nicolás Paz no supera del todo el golpe en su rodilla. Perrone, en cambio, es el reemplazo directo ante cualquier complicación de Leandro Paredes, que arrastra una sobrecarga muscular.
El reglamento de FIFA permite realizar cambios hasta la jornada previa al inicio del Mundial, siempre que se trate de lesiones comprobadas. Por eso, el cuerpo técnico no quiere sorpresas. En un torneo donde cada detalle cuenta, Scaloni prefiere tener cuatro cartas guardadas antes que lamentar una baja sin reemplazo.
La Selección vive estos días con la mezcla habitual de ansiedad y concentración. Los amistosos servirán para ajustar funcionamiento, pero también para medir el estado físico de los titulares. En la intimidad del predio, nadie dramatiza, pero todos saben que el margen es mínimo. Como en esos partidos cerrados donde un cambio inesperado puede definir la historia, el cuerpo técnico quiere tener todas las variantes listas.
Beltrán, Capaldo, Perrone y Buendía esperan. No están en la lista, pero tampoco están afuera. Están en ese limbo futbolero donde un llamado puede cambiarlo todo. Y en un Mundial, eso alcanza para no despegarse del teléfono.

